23 December 2016

El Árbol de los Amigos, por Jorge Luis Borges



Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren todo el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar, mas otras apenas las vemos entre un paso y otro. A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.

Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos. El primero que nace del brote es nuestro papá y nuestra mamá, nos muestra lo que es la vida. Después vienen los amigos hermanos, con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.

Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos, los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino. A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón. Son sinceros, son verdaderos. Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.

Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón y entonces es llamado un amigo enamorado. Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies, cosquillitas a nuestro estómago, etc.


También existen aquellos amigos por un tiempo, tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas. Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro, durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca, no podemos olvidar a los amigos distantes, aquellos que están en la punta de las ramas y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas, algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es darnos cuenta que aquellas que cayeron continúan cerca, alimentando nuestra raíz con alegría. Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad. Hoy y siempre... simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única. Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros. Habrá los que se llevaron mucho, pero no habrá de los que no nos dejaran nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por causalidad.

22 December 2016

Einstein y su hijo


Es otro libro, no obstante, el que alberga un documento tal vez más preciado. En 1915 Einstein se hallaba en una Berlín devastada, mientras que su exmujer,Mileva, y sus dos hijos, Hans Albert yEduard “Tete”, vivían a salvo en Viena. 
El 4 de noviembre de ese mismo año, cuando ya había escrito la teoría general de la relatividad que lo catapultaría a la gloria científica, Einstein le mandó a su hijo de once años la siguiente carta, que recoge el libro Posterity: Letters of Great Americans to Their Children (Anchor, 2008):
“Mi querido Albert,
Ayer recibí tu cariñosa carta y me hizo muy feliz. Tenía ya miedo de que no volvieras a escribirme nunca. Me dijiste, cuando estuve en Zurich, que se te hace extraño cuando voy a Zurich. En consecuencia, creo que es mejor si nos encontramos en algún otro lugar, donde nadie interfiera en nuestro bienestar. En cualquier caso, voy a rogar que cada año pasemos un mes entero juntos, para que veas que tienes un padre que se interesa por ti y que te quiere. También puedes aprender muchas cosas buenas y bellas de mí, algo que otra persona no podría ofrecerte tan fácilmente. Lo que he conseguido gracias a mi extenuante trabajo no debe valer sólo para los desconocidos, sino sobre todo para mis propios hijos. Estos días he completado uno de los más hermosos trabajos de mi vida; cuando seas mayor, te lo explicaré.
Estoy muy contento de que halles placer en el piano. Eso y la carpintería son, en mi opinión, las mejores actividades para tu edad, mejor incluso que el colegio. Porque son cosas muy apropiadas para una persona joven como tú. Toca al piano principalmente lo que te guste, aunque la profesora no te lo asigne. Esa es la mejor manera de aprender, cuando estás haciendo algo con tal disfrute que no te das cuenta de que el tiempo pasa. Yo estoy a veces tan enfrascado en mi trabajo que se me olvida la comida a mediodía…
Un beso para ti y otro para Tete de tu
Papá.
Recuerdos a mamá”.
Amén de los tópicos paternos (¿qué padre del mundo no ha dicho alguna vez “ya lo entenderás cuando seas mayor”?), quizá lo que más se haya destacado de la carta sea la creencia profunda que expresa el físico de que para aprender lo mejor que puede uno hacer es disfrutar de la tarea a la que se entrega: disfrutar tanto que no se da cuenta de que el tiempo pasa. 

19 December 2016

El amor, Albert Einstein

Albert Einstein le explicó a su hija el amor a través de la ciencia en esta imperdible carta


Albert Einstein, decidió hablarle a su hija del amor por medio de una hermosa carta, la cual intentó explicar utilizando muchos fundamentos.
Al parecer al célebre físico alemán le encantaba escribir, puesto que en la década de los 80 se descubrieron más de 11 mil cartas escritas a mano por él. A partir del momento en que se hallaron han sido en centro de muchas investigaciones. Pero una de esas cartas hablaba de un tema muy particular, que llamó la atención de miles de personas alrededor del mundo.

Esta carta estaba dirigida a su hija, Lieserl, a quien en realidad Einstein nunca conoció porque fue concebida fuera del matrimonio, con una de sus compañeras, allá por los años 1900. Al científico no le importó esto y aun así decidió escribirle una carta a su hija, en la cual explicaba sobre el amor, con un contenido físico pero conmovedor. Esta es la famosa carta:

“Cuando propuse la teoría de la relatividad, muy pocos me comprendieron y lo que te revelaré ahora para que lo transmitas a la humanidad, también chocará con la incomprensión y los perjuicios del mundo.

Aun así, te pido que la custodies todo el tiempo que sea necesario, años, décadas, hasta que la sociedad haya avanzado lo suficiente para acoger lo que te explicaré a continuación. 

Hay una fuerza extremadamente poderosa para la que hasta ahora la ciencia no ha encontrado una explicación formal. Se trata de una fuerza que incluye y gobierna a todas las demás y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo y aún no ha sido identificado por nosotros. Esta fuerza universal es el AMOR. 

Cuando los científicos buscaban una teoría unificada del universo, olvidaron la más invisible y poderosa de todas las fuerzas.

El amor es luz, dado que ilumina a quien lo da y a quien lo recibe. 

El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. 

El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. 

El amor revela y desvela. 

Por amor se vive y se muere. 

El Amor es Dios y Dios es Amor. 

Esta fuerza lo explica todo y da sentido a la vida en mayúsculas. 

Ésta es la variable que hemos obviado durante demasiado tiempo, tal vez porque el amor nos da miedo, ya que es la única energía del universo que el ser humano no ha aprendido a manejar a su antojo.

Para dar visibilidad al amor, he hecho una simple sustitución en mi ecuación más célebre. Si en lugar de E= mc2, aceptamos que la energía para sanar el mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión de que el amor es la fuerza más poderosa que existe, porque no tiene límites. Tras el fracaso de la humanidad en el uso y control de las otras fuerzas del universo, que se han vuelto contra nosotros, es urgente que nos alimentemos de otra clase de energía. Si queremos que nuestra especie sobreviva, si nos proponemos encontrar un sentido a la vida, si queremos salvar al mundo y cada ser sensible que en él habita, el amor es la única y la última respuesta.

Tal vez aún no estemos preparados para fabricar una bomba de amor, un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que azotan el planeta. Sin embargo, cada individuo lleva en su interior un pequeño pero poderoso generador de amor, cuya energía espera ser liberada. Cuando aprendamos a dar y a recibir esta energía universal, querida Lieserl, comprobaremos que el amor todo lo vence, todo lo trasciende y todo lo puede, porque el amor es la quinta esencia de la vida.

Lamento profundamente no haberte sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda la vida. Tal vez sea demasiado tarde para pedir perdón, pero como el tiempo es relativo, ¡necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a la última respuesta!

Tu padre,

Albert Einstein”

El destino de Lieserl es desconocido, pero existen informes que señalan que la niña habría muerto durante su primer año de vida. Incluso los mejores científicos de la historia encuentran algo inexplicable. En este caso, Einstein nos deja nuevamente una gran enseñanza.


Muchos dudan de el origen de la carta, pero haya sido escrita por Albert Einstein o no, es de cualquier manera hermosa, no creen? 

18 December 2016

ESTE AMOR, Jacques Prevert


Tan violento / Tan frágil
Tan tierno / Tan desesperado

Este amor
Bello como el día/Y malo como el tiempo
Cuando hay mal tiempo
Este amor tan sincero/Este amor tan hermoso
Tan feliz / Tan jovial
Y tan pobrecillo
Trémulo como un chiquillo en la oscuridad
Y tan seguro de sí mismo
Como un hombre tranquilo en lo más hondo de la noche

Este amor que da miedo a los demás
Que los hace hablar/Que los hace palidecer
Este amor acechado
Porque nosotros lo acechamos
Acosado herido pisoteado destrozado negado olvidado
Porque nosotros lo hemos acosado herido pisoteado
destrozado negado olvidado
Este amor íntegro/Tan vivo todavía
Y pleno de sol
Es el tuyo / Es el mío
Ese que ha sido
Este algo siempre nuevo/Y que no ha cambiado
Tan verdadero como una planta
Tan tembloroso como un pájaro
Tan cálido tan vivo como el verano
Ambos podemos juntos/Alejarnos y retornar
Olvidarlo
Y después dormirnos
Despertarnos padecer envejecer
Dormirnos de nuevo/Soñar con la muerte
Despertarnos sonreír y reír
Y rejuvenecer
Nuestro amor sigue allí
Obstinado como un borrico/Viviente como el deseo
Cruel como la memoria
Absurdo como el arrepentimiento
Tierno como los recuerdos/Frío como el mármol
Bello como el día/Frágil como un niño
Nuestro amor nos mira sonriendo
Y nos habla sin decir nada
Y yo lo escucho tembloroso
Y grito / Grito por ti / Grito por mí
Y le suplico
Por ti por mí por todos los que se aman
Y los que se han amado
Sí le grito/Por ti por mí y por todos
Los que no conozco
Quédate
Allí donde estás/Allí donde estuviste antes
Quédate
No te muevas/No te vayas

Nosotros los que somos amados
Te hemos olvidado
Pero no nos olvides tú
Sólo te teníamos a ti en el mundo
No permitas que nos volvamos indiferentes
Cada vez mucho más lejos
Y desde donde sea/Danos señales de vida
Mucho más tarde desde el rincón de un bosque
En la selva de la memoria
Surge de repente/Tiéndenos la mano
Y sálvanos

17 December 2016

Ando como hormiguita por tu espalda
ando por la quebrada dulce de la seda vengo de las alturas de tus nalgas
hacia el oro que se derrama y se me enreda.
SILVIO RODRIGUEZ

video

15 December 2016

Por un trozo de vida


Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero, en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.

Dormiría poco y soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen, escucharía mientras los demás hablan y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando al descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.

Dios mío, si yo tuviera un corazón...

Escribiría mi odio sobre el hielo y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna.
Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos.

Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida.
No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer de que ella es mi favorita y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.

A un niño le daría alas, pero dejaría que él solo aprendiese a volar.
A los viejos, a mis viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes los hombres.
He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada.
He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por vez primera el dedo de su padre, lo tiene atrapado para siempre.
He aprendido que un hombre únicamente tiene derecho de mirar a otro hombre hacia abajo, cuando ha de ayudarlo a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero finalmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esta maleta, infelizmente me estaré muriendo.

García Marquez

14 December 2016

When you are smiling, Mario Benedetti

When you are smiling
ocurre que tu sonrisa es la sobreviviente
la estela que en ti dejo el futuro
la memoria del horror y la esperanza
la huella de tus pasos en el mar
el sabor de la piel y su tristeza
When you are smiling
the whole world
que también vela por su amargura
smiles whith you.

13 December 2016

CANCION, Eugenio Montejo, 2



Cada cuerpo con su deseo
y el mar al frente.
Cada lecho con su naufragio
y los barcos al horizonte.
Estoy cantando la vieja canción
que no tiene palabras.
Cada cuerpo junto a otro cuerpo,
cada espejo temblando en la sombra
y las nubes errantes.
Estoy tocando la antigua guitarra
con que los amantes se duermen.
Cada ventana en sus helechos,
cada cuerpo desnudo en su noche
y el mar al fondo, inalcanzable.

Eugenio Montejo

Definitiva soledad. José Albi


¿Oyes el mar?
Eternamente estaremos escuchándolo.
Lo llevaremos dentro como la sangre, como la paz
como te llevo a ti misma.


Todo, todo irá acabando: 

la tristeza, la vida,
la soledad tan grande en que me has dejado.

Sólo el mar, amor mío, el mar sigue existiendo.

Me asomo: lo contemplo desde esta tarde lenta,
desde esta fría y herrumbrosa baranda
adonde no te asomas.
Amor, no estás conmigo.



¿Ves el silencio en torno?
Baja como las olas,
me roza como el río de tu piel,
se aleja para siempre.


Tú, mar, eterno mar de mi sueño,
sueño ya tú, lejana, irremediable.


El viento te acaricia. 
Yo soy el viento.
Pero estoy solo.
Y tú, tú estás lejana.


Sólo el mar te recuerda, te vive, te arrebata.
Siento tus labios, que es sentirte entera;
siento tu carne, calladamente mía.




Mis manos en el aire te dan vida,
y la playa, ya inútil sin tu huella,
deshabitada y torpe se aleja como el día.


Sólo la tarde existe;
existe y va muriendo. 

Unos dedos de espuma me agitan los cabellos;
unas hojas doradas por el sol van cayendo.


Quizá son tus palabras,
quizá el cerco ya inútil de tus brazos.

Escucha, amor, te voy nombrando
como te nombra el mar
.




Algún abismo
se quiebra no sé dónde, y este mar que respiro no es el mío
con capiteles rotos y con mirto.


Es tu terrible mar, tu ecuatoriana selva,
como tú, tormentosa; como tú, quieta, insospechada, dulce,
y otra vez angustiosa y arrebatada.


Amor, me vas muriendo.
Este mar que era nuestro me mira indiferente.

Quisiera levantarme
como un viento tremendo
y sacudir las velas, descerrojar los brazos,
morirme a chorros.




Pero sólo el silencio. 

Yo, acodado en en el aire,
contemplo tu recuerdo.
No hay más que arena.


La ciudad, a lo lejos, se desdibuja.
Es un humo borroso como el olvido.
Ahora estiro los brazos y te busco.
Aquí están nuestras rocas.
El mar se mira en ellas;
también te busca.


Una estrella de mar va acariciando mi sombra:

mi sombra que, sin la tuya, 
no es más que un pozo seco.



Esta tarde es como media vida: 
la media que me falta.

La que tú te has llevado.

No, no has venido.

Eternamente no vendrás.

Caerán constelaciones,
se hundirán montes, siglos, tempestades,
y no vendrás.
Y yo estaré mirando
lo que nos une todavía: el mar.


Un buque remotísimo buscará el horizonte;
pasará una pescador con sus cañas al hombro.
Sólo tú no vendrás.
No vendrás nunca.



(José Albi)

¿Qué es en definitiva el mar?



¿Qué es en definitiva el mar?
¿por qué seduce? ¿por qué tienta?
suele invadirnos como un dogma
y nos obliga a ser orilla
nadar es una forma de abrazarlo
de pedirle otra vez revelaciones
pero los golpes de agua no son magia
hay olas tenebrosas que anegan la osadía
y neblinas que todo lo confunden
el mar es una alianza
o un sarcófago del infinito
trae mensajes ilegibles
y estampas ignoradas del abismo
trasmite a veces una turbadora
tensa y elemental melancolía
el mar no se avergüenza de sus náufragos
carece totalmente de conciencia
y sin embargo atrae, tienta ,llama,
lame los territorios del suicida
y cuenta historias de final oscuro


¿qué es en definitiva el mar?
¿Por qué fascina? ¿por qué tienta?
es menos que un azar, una zozobra
un argumento contra dios, seduce
por ser tan extranjero y tan nosotros
tan hecho a la medida
de nuestra sinrazón y nuestro olvido
es probable que nunca haya respuesta
pero igual seguiremos preguntando
¿qué es por ventura el mar?
¿por qué fascina el mar?
¿qué significa
ese enigma que queda
más acá y más allá del horizonte?

Mario Benedetti

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JOSE MARTI:

"A servir modestamente a los hombres me preparo; a andar, con el libro al hombro, por los caminos de la vida nueva; a auxiliar, como soldado humilde, todo brioso y honrado propósito: y a morir de la mano de la libertad, pobre y fieramente."

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